TODO LO QUE NECESITAS SABER DE UNA DIETA HIPOCALÓRICA

Una dieta hipocalórica controla y limita las calorías que puedes consumir para perder peso. Están compuestas por un gran porcentaje de alimentos bajos en calorías como es el caso de los vegetales y frutas. En las dietas hipocalóricas no se elimina ningún tipo de nutriente, como sucede con las disociadas. No te prohíbe productos ricos en grasa, azúcar y aceite, pero se consume en la cantidad mínima necesaria.

Es un tipo de dieta de adelgazamiento que te va a permitir controlar los kilos de más de un modo sano. Ofrece buenos resultados y evita el efecto rebote tras dejar la dieta, ya que no suprime nada, sino que te recomienda consumirlos de forma justa y equilibrada.
Todo lo que necesitas saber de una dieta hipocalórica

No es aconsejable saltarse comidas. La clave está en comer bien, sano y equilibrado, aportando al organismo la proporción adecuada de nutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas). Consulta a un especialista en nutrición para que te elabore la dieta. Ésta, como norma general, no tendrá un aporte de grasas que supere el 30% de la energía total de la dieta. Se suele repartir de la siguiente forma: 10% grasa de origen animal, 10% poliinsaturada (vegetal y pescado) y 10% aceites monoinsaturados (aceite de oliva). Las proteínas representarán entre un 15% y un 20% del aporte calórico y un 50-60% corresponderá a los hidratos de carbono, fundamentalmente complejos (cereales, legumbre, pasta). Adelgazar por obesidad o para definir tus músculos no debe suponer pasar hambre, dejar de hacer comidas o suprimir totalmente algún tipo de alimento. Si quieres seguir una dieta hipocalórica, consulta a un especialista en nutrición

7 FORMAS DE PARAR CON LA ADICCION POR LA COMIDA

No te traiciones: si deseas dejar de comer de más, la honestidad es primordial, así que no te mientas sobre los bocados que llevas a tu boca. Tratar de justificar las cosas no está bien y se reflejarán en tu figura.

Planifica las cosas: si realmente quieres combatir la adicción a la comida, deberás preparar un plan de comida saludable con el fin de no aumentar de peso. Realiza un listado de los alimentos que sí puedes consumir y la cantidad de los mismos que precisarás para no engordar y mantenerte en forma.

No te quedes solo: rodéate de amigos, familiares y profesionales que te ayuden a emprender este desafío.

No te olvides de tu ultima recaída: ten siempre presente la última vez que comiste de más y aumentaste una gran cantidad de kilos, además de haberte sentido muy mal. Esto te hará recordar que los excesos siempre terminan pagándose caro.

La palabra de un nutricionista: ten en cuenta siempre lo que opinaría un nutricionista sobre lo que estás por comer si es o no razonable.

Respeta todo lo que te tienta: si ya has perdido la batalla con el tiramisú que te hemos enseñado a hacer en Placer al plato, ¿por qué motivo te enfrentarías nuevamente a ello? Intenta no desafiarte, porque la única persona que perderá serás tú. Demuestra sabiduría y mantente alejado de lo que te hace mal.

No te quedes en casa: si te han invitado a un cumpleaños o cena, enfréntalo y ve. No te quedes en tu casa aburrido. Comparte con todos y acércate al dueño de la casa o a la persona que te ha invitado para consultarle qué hará de comer. Así podrás estar a tiempo de pedirle algo más saludable.

¿QUIERES BAJAR DE PESO Ó QUIERES REDUCIR MEDIDAS?

Es una buena pregunta que te tienes que hacer porque ambas cosas no significan lo mismo.

Una cosa es tener un peso de grasa y otra es tener ese mismo peso en masa muscular. La grasa abarca mas espacio que la masa muscular aunque pesen igual, ya que como sabemos 1Kg de Pluma pesa lo mismo que 1Kg de Plomo. Los nutricionistas de antes buscaban siempre «hacerte bajar de peso», por eso restringían un montón de alimentos, haciéndote perder masa muscular, al pasar esto tus números en una báscula bajaban pero tus medidas abdominales, piernas, brazos y pecho se mantenían casi igual. Es por esto que es mas importante medirse que pesarse, son indicativos que estas perdiendo es grasa que es en realidad lo que todos estamos buscando. Es evidente que si tienes un gran sobrepeso, debas perder peso. Pero si lo que crees es que tienes unos kilos de más, lleva el control con tus medidas y así podrás volverte a poner los pantalones que hace años no te quedan. Consejo: La báscula obsesiona y frustra, porque a veces no bajamos casi de peso pero puede ser porque estemos aumentando masa muscular, así que lleva tu progreso con las mediciones cada 15 días (No menos).